martes, 20 de marzo de 2012

45.


- No atiendas - Dijo tomando mi mano.

- Pero ¿Si es Nicholas?, no lo puedo dejar así y es capaz de venirme a buscar.

- Atendelo de una vez - Dijo algo molesto.

- ¿Hola? - Dije entre pequeñas risas. - ¿Quien habla?

- Hola amor, soy yo Nicholas.

- A Hola vida.

- ¿Donde estas?

- En la oficina, tengo mucho trabajo, quizás tardaré un poco, ¿te importa si por hoy comes solo?

- No para nada, me cocino algo y te dejo a vos gorda, te amo.

- Yo a tí. - Colgue y guarde mi telefono. - Me tengo que ir.

Mis ojos se encontraban enteramente humedecidos a causa de las lágrimas, y mi mirada se posaba en esa belleza tan inusual, de la cual me enamoraba por millonésima vez. Percibía cómo la vida se me iba en un suspiro, y cómo cada momento que viví con él en el pasado se manifestaba justo en ese instante, para tornarse aún más valioso y real de lo que ya era. Me costaba hablar, y hasta podría decir que respirar, tuve que llevar a cabo más de mil intentos para dejar a un lado lo que su extrema belleza generaba en mí, y concentrarme en expresar cada una de las sensaciones que aquel muchacho de ojos verdosos medio azulados, sonrisa de ensueño, cabellos brillantes, y labios rosados me hacía sentir con su simple y grata presencia en mi vida.

- por NADA de este mundo me permitiría PERDERTE de nuevo.

- Pero tengo que irme. - Dije tirando de mi brazo para que el rubio me suelte.

- Esta bien andate. - Antes de que me vaya me dio vuelta y quede a su par...

Me besó como si toda su vida dependiera de ello, como si el fin del mundo llegara tras ese instante y él fuera el único en saberlo. Puso todas sus fuerzas, toda su alma y toda la dulzura que sus labios podrían crear, todo junto, para besarme. Y no sé exactamente cuánto duró ese beso, si fue diez segundos, un minuto, o quizás tres horas. Porque en ese momento en el que nuestras respiraciones se unieron para formar un sólo aire, sentí que el tiempo se me paraba. Después se separó de mi, acariciando mi mejilla sonrojada por un instante, con las yemas de los dedos de sus cálidas y mojadas manos. Y tras esto, me abrazó. Me abrazó tan fuerte que pude sentir como latía su corazón, tan fuerte que sentí que por un momento nuestros cuerpos se unían. Y entonces, echando por un segundo a un lado la emoción y la alegría por lo que estaba pasando, me atreví a preguntarle: "¿Por qué esto?" A lo que el me contestó. "Lo siento, pero no puedo controlar mis sentimientos." Y tras esto, lo besé, lo besé de la misma manera que él me había besado unos segundos antes, o quizás hacía una hora de aquello. Lo besé y al separarme de él, agarre su mano su mano y lo miré a los ojos. Y en un susurro, le dije: "Yo tampoco, nadie puede."
Nos separamos, me acaricio y se fue corriendo , mientras yo subía a ese auto que había dejado bajo la lluvia. Arranqué el auto y me diriji para casa, el camino fue rápido , demasiado , estuve todo el camino pensando en ese beso , ese beso que marco mi vida. Apenas entre por la puerta y una pequeña vino corriendo hacia mi, y claro Romina , corrió y me abrazo como si nunca lo hubiera hecho.

- Hola Pequeña. - Dije tomandola en mis brazos.

- ¿Poque estas tan mojada? - Preguntó algo curiosa.

- La lluvia. - Dije entre risas dirijiendome al gran comedor. - Hola Familia .

- Hola Wen - Sonrío Mica - Romina ven para acá, tengo que hablar con tu tía.

- ¿Y Luciana? - Pregunté algo confundida, yo pensaba que ella estaría aquí.

- Salio con ese Joseph, siento que soy la única que no lo conozco. - Respondió con un poco de gracia. - Vamos ya para tu pieza.

- ¿Que pasa? - Dije cuando Micaela me empujaba con mucha fuerza para la pieza.

- ¿Porque no atendías? - Dijo dando un portazo , uno de esos que daba cuando estaba molesta.

3 comentarios:

  1. UN EMBOLE!!!!! CERO CREATIVIDAD MUCHO DIALOGO!!!!

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  2. Geniaaaaaaaaaaaaaaaaaal, ame el capitulo ! Sos increíble ♥.

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eres mi enfermedad y mi cura, mi locura y mi cordura.
Por siempre te amaré, para toda la vida te querré, así nos separemos, así se acabe, entre mi corazón te tendré, un espacio especial que sólo tú podrás tener, por siempre y para siempre, nunca te olvidaré.