jueves, 15 de marzo de 2012

44.


- ¿Perdón? Mi vida es perfecta, tengo un esposo que no para de trabajar acá y salé muy tarde y una hija que no para de correr por la casa y yo con mi estúpida enfermedad sin poder ayudar en nada, y aún dices que mi vida es perfecta... ¿Sabes? Ya no te conozco.- Dijo agarrando sus cosas y yéndose algo triste.

- Espera - Dije parandome muy rápido.

- ¿Vas a seguir gritandome? - Dijo apunto de salir.

- No - Respondí agachando la cabeza. - Perdón.

- Esta bien , te perdono , pero cuando se te pasé el mal humor , estoy para escucharte - Respondió a mi perdón , cerrando la puerta con un portazo de tristeza.

Después del almuerzo, la tarde se hizo muy larga,papeles venían y se iban, firmas y juntas de trabajo que no llegaban a un termino... mi cabeza volaba, no paraba de pensar en el rubio y en esos ojos verdes, en como me arrepiento de no haberme escapado con él , o de no tener una vida junto al mismo, mi vida estaba vacía, hasta teniendo a Nicholas me sentía así, sentía como que una parte del pecho me faltaba, y no se si era por el hambre que tenía de no haber comido nada en toda la tarde o por la simple ausencia de Dylan. Cayó la noche, era una noche más con mucho frío en Puerto Madero. Agarré las cosas para irme a casa,un vaso de café , y baje a la puerta del edificio , donde un muchacho se encontraba al costado de mi auto.

- EEE - Grité - ¿Quien eres? Ese es mi auto.

- Soy yo - Dijo saliendo el rubio de la oscuridad.

- ¿Dylan? - Respondí algo nerviosa, mis piernas temblaban y mi corazón latía mil por minuto... Todos los papeles que se encontraban en mi mano , cayeron al suelo por los nervios.

- Dejame ayudarte - Dijo acercandose un poco más.

- No , deja , yo lo levanto - Dije segura de lo que hacia. - ¿Que haces aquí? - Dije levantandome .

- Nunca respondiste mis cartas , nunca me llamaste. Nunca me habrías la puerta. Vengo a buscar el porque.

- ¿El porque de que? Nunca me llegaron tus cartas, nunca me viniste a ver, nunca me buscaste. Viajaste a Europa y te olvidaste de mi - Le grité en la cara con toda la cólera encima.

- Te envie cartas desde que te fuiste del campamento , busque tu dirección, vivias con la familia de ese Nicholas, yo lo sé, pero cada vez que iba a verte nunca estabas allí... me abría Nicholas o tus padres diciéndome que no me querias ver o que no estabas allí. Luego me fui a Europa.

- ¡¿Qué?! - Dije algo confundida.

- ¿Te pensaste que te iba a dejar ir así nomas despues de lo del muelle? Nunca- Dijo algo arrepentido y tomando valor para no llorar. - Nunca te dejaría ir.-Dijo quebrándose y de una vez lloró.

- ¿Porque tardaste tanto? Decime solamente el porque. - Dije como viendo que se largaba a llover.

- Mejor tarde que nunca.

- Ven , te mojaras y te agarraras un resfriado - Dije poniendome debajo de un tejado.

- Prefiero mojarme y bailar , antes de tener que meterme debajo de un tejado, ven - Dijo estirando su mano. - Siente la lluvia. - Tomo mi mano y me atrajo hacia él. - ¿Lo sientes?

- Sí , es hermoso . - Sonreí.

- Mira- Puso mi mano en su pecho . - ¿Lo sientes? Ese es mi corazón cuando estas conmigo. No dejes que te pierda.

- Dylan - Dije sacando mi mano de su pecho. - No puedo , estoy casada. - Le mostré mi anillo.

- Eso no me impedira que te bese.- Dijo acercandose un poco más.

- No Dylan, esto no puede pasar. Me tengo que ir a casa, llegaré tarde. - Me di vuelta y traté de irme pero algo lo impedia, mis pies y mis manos que estaban unidas a las de él.

- No voy a dejar que te vayas así nomás. - Dijo dandome vuelta para quedar a su altura.

El momento era mágico, quedamos los dos, sin decir una palabra, los ojos lo hacian, esa esencia del verano de aquel año del campamento , nos volvió a unir. Me sentía feliz, mis piernas temblaban al igual que mis manos, estaba mojada por la lluvia al igual que él y estaba dispuesta a dejar al mundo solamente por él.No podía creer, que estaba junto a él, en vez de sentir ese frío que se encontraba allí , me sentía feliz y normal , con el corazón apresurado y los nervios de punta. Pensaba y pensaba "¿Es un sueño?" , y me di cuenta que no, que estaba ahí junto a él , mirandonos como dos enamorados. Volvimos a ser esos niños que se encontraban en el muelle, ese muelle que marco mi vida, ese muelle donde lo conocí. Seguíamos mirandonos, y mi teléfono no paraba de sonar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

eres mi enfermedad y mi cura, mi locura y mi cordura.
Por siempre te amaré, para toda la vida te querré, así nos separemos, así se acabe, entre mi corazón te tendré, un espacio especial que sólo tú podrás tener, por siempre y para siempre, nunca te olvidaré.