
¿Domingo?, ¿Día de descanso?, pues no. Permanecí todo el ese día leyendo y releyendo lo que se encontraba en el USB, llegando al extremo de solo dormir tres horas y de no ingerir la cantidad de comida suficiente para tener energía, solo tazas de café.. que iban y venían sin problema. Debo agregar, que por alguna razón desconocida sentía hinchazones en el corazón, al inicio me atemoricé un poco, pero apacigüé mis miedo con un simple “Es el cansancio, ¿Qué más podría ser?”.Cuando terminé por completo, suspiré más agotada que nunca, y siendo las dos de la mañana de ese Domingo, me acosté con el motivo de solo dormir, de descansar de tanta tensión, de darle a mi frágil y delgado cuerpo, el respiro que tanto necesitaba.
El día Lunes, llegué echando chispas a la oficina. Empezando por las gigantescas ojeras que tenía, y terminando por el hecho de que mi auto se averió, y tuve que tomar un taxi para llegar. Estaba a punto de perder los papeles cuando de pronto el supervisor de piso entró a la oficina, obviamente sabía cuál era la razón por la que lo hacía, así que antes de que pudiera decirme algo, yo ya estaba explicándole lo que pensaba de todo lo que me había encargado, y las distintas ideas que podíamos adoptar en un futuro cercano. Luego de un arduo día de trabajo encerrada en la oficina y ya anocheciendo, unas golpizas en la puerta interrumpieron lo que en ese entonces, era el arreglo de mis cosas para irme de una buena vez. Se trataba de Luciana,yo sonreí divertida y sin las mínimas ganas le abrí la puerta. Al verla, no pude evitar sorprenderme, a pesar de que mis gustos eran muy distintos.. debo aceptar que Luciana se veía extremadamente bien, lo único que pude pensar fue "ESTE JOSEPH HIZO MILAGROS".
-¿Interrumpo? -Preguntó al ver el cansancio que se reflejaba en mi rostro.
-Para nada.. -Sonreí con las pocas fuerzas que me quedaban- ¿Que paso que venis por acá? Encima anoche no dormiste en casa.
- De eso te queria hablar - Dijo algo nerviosa.
- ¿Que pasa dulsura?
- Simmons , ¿Te suena? - Dijo sentandose en uno de los sillones.
- Sí , la verdad pense mucho en ese apellido , me hace acordar a...
- A Dylan - Interrumpio mi oración, tratando de explicarme algo. - Si Wendy , Son hermanos.
- ¿Qué? - El mundo se había parado , ¿Acaso esto es normal? ¿Es común? No puedo creerlo, una vez que me puedo olvidar de él vuelve a aparecer y ahora vuelve con todas las pilas recargadas.
- Sí - Dijo tomando su cabeza- Me contó sobre su hermano y no dude en preguntarle el nombre del mismo y dijo Dylan.
- Hay muchos Dylan - Traté de evitar lo que me volvia mas loca.
- Pero uno solo se enamoro de vos y cometió el error de dejarte ir. - Dijo mirandome a los ojos buscando algo de reflexión.
- Esta bien Lu, decí lo que quieras. - Dije poniendo mi mejor cara de hambre.
- Bueno , me tengo que ir - Dijo mirando su reloj de platino.
- ¿A donde vas a estas horas?
- A ver a Josehp.
Yo la abracé y le deseé toda la suerte del mundo, también le volví a recordar que Joseph no era cualquier hombre, por lo tanto debía cuidarlo mucho. Ella asintió con la cabeza lentamente, y se retiró de la oficina sonriendo de oreja a oreja y repitiendo un "Lo siento por lo de Dylan". Baje,reaccioné y tomé mis cosas para volver a casa, y sí.. en un incómodo e inseguro taxi.
Traté de tomar el que más seguridad me inspiraba, ya en éste.. me tomé el tiempo de mirar las calles envueltas por el frío que volvía a acechar a la ciudad,no hacía eso desde mi adolescencia, siempre pasaba indiferente entre tantas personas, entre tantas aceras.. que nunca había apreciado lo hermoso y vivo que todo esto era.Estábamos cerca del edificio, y pasando por un parque.. que a decir verdad, me pareció precioso y cálido a pesar del frío. Le dije al conductor que por favor se detuviera, ya que bajaría justo allí. Él solo acató mis pedidos y amablemente me recordó que me cuidara, ya que era un poco tarde, y terminando de decir estas palabras, abrió la puerta del auto. Yo sonreí agradeciendo, y simplemente caminé hacia una de las bancas que se encontraban en el lugar. A los minutos, Nicholas se encontraba a mi lado , estaba callado y abrazándome , para que estuviera mejor de todo el trabajo que me había dado el día.
Nos encontrábamos completamente empapados y corriendo por todo el parque, solo éramos él y yo, viviendo un momento mágico e insuperable. La lluvia se hacía aún más fuerte, y el agua que se encontraba bajo nuestros pies salpicaba a cada paso dado, fue así cómo me dirigí a el corazón de aquel lugar, y tal como lo había prometido, miré el cielo mientras reía, estiré los brazos sin temor, y bailé bajo la lluvia.. dando vueltas y vueltas mientras sentía las gotas caer en las palmas de mis manos, en cada centímetro de mi piel, rozándola y a la vez, construyendo caminos de esperanza, llenando mi alma de esa calidez que tanto necesitaba, logrando que sonría sin cansancio, que viviera cada segundo de esa noche, como si fuera la última.
De pronto, sentí que Nicholas tocaba mi mano con suavidad tratando de detenerme, yo al sentir el mínimo contacto de piel, me detuve y lo miré aun sonriendo locamente.
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