Noté que empezaba a anochecer, así que apagué la computadora portátil con algo de temor y me dirigí a la recamara para poder cambiarme, antes de escoger que ponerme, miré la calle, y sí.. el frío era totalmente agresivo, por lo tanto opté por usar una blusa de seda que mamá me había enviado hace unos días, unos pantalones negros ajustados, unas botas del mismo color y un saco largo y grueso, para no pasar malos ratos con la baja temperatura que asechaba cada rincón de la ciudad.
Cinco minutos después de estar completamente lista, mi celular sonó de repente, era Nicholas, teníamos una reservación en uno de los mejores restaurantes,que rara vez.. llegaba a la hora exacta, siete y media de la noche. Yo mientras tomaba un bolso, le pedí que me esperara un momento, salí rápidamente del departamento, tomé el ascensor y partí a las afueras del edificio, el muchacho estaba vestido con un traje oscuro muy elegante, y también.. con un saco negro encima. Cuando estuve cerca de él, me miró sonriente y abrió la puerta del auto para que pudiera entrar, yo subí mientras temblaba de frío y coloqué mi bolso en los muslos, que por cierto, también temblaban. Nicholas arrancó a la vez que colocaba una música muy pegadiza que debo decir.. mejoró mi estado de ánimo, él por su parte, estuvo bailando todo el camino y más de una vez le toque el tema de Luciana, y el saltaba con que él le había presentado a ese muchacho.
Al terminar de comer, el estaba ya algo lleno y cansado del largo día laboral que tuvo, así que pagamos la cuenta y nos fuimos para afuera, mire el reloj que tenía en mi muñeca derecha y marcaban las 1.40 horario el cuál terminaba la obra, lo único que salió de mis labios fue un "VAMOS AL TEATRO , QUIERO VER COMO LE FUE A LU" , Nicholas asintió para que dejara de hablar un rato , su mirada era cansa dora, así que yo maneje esta vez. Llegamos a la puerta del Teatro Colón y allí se encontraban ambos, tomados de la mano y sonriéndose, como si se conocieran de toda la vida. Paré el auto , y grite desde la ventanilla, ambos se acercaron esquivando todos los autos.
-¡Chicos! ¿Que hacen acá? - Preguntó asomándose por aquella ventanilla.
- Vinimos a ver como estaban. - Respondió Nicholas con sutileza.
- Bueno , el es Joseph Simmons. - Dijo con toda seguridad y con una pequeña sonrisa en su rostro.
- Soy Wendy - Extendí mi mano para presentarme con Joseph. - Él es Nicholas- Lo señale.
- Sí lo sé, él nos presento. - Dijo entre pequeñas sonrisas.
- Bueno - Dudé - ¿Los llevamos?
- No no.- Respondió Joseph , mirándola a Luciana- Yo la llevaré - Sonrió.
- Esta bien , adiós.- Subí la ventanilla y conduci hasta casa.
Permanecí callada desde que salimos hasta que llegamos al departamento, ya que estuve pensando en el apellido de Joseph que según yo,tenía el nombre de alguien del cual me había enamorado. Cuando llegamos y antes de bajar, Nicholas me pregunto si estaba bien y yo lo pensaba un poco, pero mi respuesta siempre era afirmativa. Así que él solo aceptó mi decisión y se dignó a seguir mis pasos hasta llegar al departamento. Entramos al departamento y mientras el muchacho se sacaba la ropa para ponerse el piyama, yo le ofrecía una taza de café, él aceptó, y luego de eso, no dejamos de conversar hasta altas horas de la madrugada. Primero empezamos a hablar de la pareja de Joseph y Luciana, él me contó que Joseph se había enamorado de Luciana desde hace unos años y que la había conocido en una fiesta de aquellas, y que quería llevarla a un lugar en donde ella se sintiera cómoda y pudieran hablar a gusto,como el teatro, después de escucharlo y pensar en algunas ideas, se las dije, agregándole a esto.. todo lo que conocía sobre Luciana "En su mirada lo noté, ella fue feliz otra vez" dije con seguridad, veía cómo Nicholas hacia grandes intentos por memorizar cada palabra que yo emitía y muchas veces sonrió cuando le contaba lo tímida y reservada que era aquella muchacha.
A todo esto, me comentó que Joseph nunca se hubiera imaginado saliendo con una chica como Luciana, ya que eran personas muy diferentes tratándose de personalidades, pero que aun así, ella poseía algo especial, de lo cual no se había percatado todo este tiempo, y que sentía que justo esa noche, la muchacha había dejado escapar un poco de la verdadera Luciana, logrando que este quede totalmente deslumbrado. Yo solo lo miraba con dulzura, ya que nunca lo había visto hablar de alguien como lo hizo en este momento. Luego de haber hablado lo suficiente sobre cierto tema, y siendo ya las dos y media de la madrugada, tomó mis manos y me volvió a repetir que me amaba y nunca dejaría de hacerlo. Fue ahí cuando lo abracé y nos dirigimos a la cama para el hecho de hacer lo que teníamos en mente... dormir, por el amor que ambos nos teníamos luego de recostarnos en aquella cama , quedamos dormidos entre pequeños besos y abrazos.
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