miércoles, 22 de febrero de 2012

31.


Y ahí estoy , decidida o no , a punto de casarme... con Nicholas. Me encontraba poniéndome el vestido, que se me hacia
difícil
por las gotas de sudor que recorrían mi cuerpo. No se si quería casarme con él , la verdad no lo sé. Una parte de mi quiere
quedarse y seguir pero la otra parte quiere correr, pero mis pies no lo permitían. Mis pies estaban duros como piedra y mi
cuerpo tenso , tan tenso que no podía caminar bien con esos tacos color crema que tanto se notaban al caminar. Me encuentro
en un cuarto el cual estaba muy bien decorado, había un espejo grande para poder mirarse en el y muchas sillas y sillones con
fundas de cuero. También había cuadros, millones, cada uno con flores o macetas , era un lugar totalmente agradable pero yo
no me sentía cómoda haciendo esto.

- ¿Estas lista? - Preguntó mi mejor amiga al entrar a la habitación.

- Sí Lu- Dije con una sonrisa media fingida.

- Se que no princesa- Acaricio mi brazo sin ninguna afinidad - ¡ Toma! Te envió esto. - Dijo con una carta sobre sus manos.

- ¿Es de...? - Suspiré- ¿...Dylan?

- Sí - Sonrío- Te ama por lo que leí.

- Si me amará no se hubiera ido hace 5 años a Europa - Dije tirando aquella carta a la basura.

- Tubo sus razones - Dijo con algo de duda.- Quizás.

- ¿Dejarme? Lo logró, por lo menos me hubiera buscado , pero NADA.

- Todavía lo amas, ¿cierto?

- Más que nada - Dije con lágrimas en mis ojos - Este asunto de que volviera me cambio la vida por completo. - Suspiré- Pero también
amo a Nicholas - Dije mientras secaba aquellas lágrimas derramadas.

- Eso es mentira y lo sabes - Respondió con un tono medio superior.

- Nada va a evitar que me case con Nicholas.

- Él. - Dijo mientras salia de la habitación con tono desafiante.

Mis damas de honor salieron, y yo atrás de ellas. Ahí estaba Nicholas, con esos ojos cafés que me gustaban...¿A quién engaño? Solamente
quería estar con Dylan, solamente lo queria a él, con otra persona yo no seria feliz, y creo que si hoy no aparece, me tendré que olvidar
de él, y esto es por mi.

- ¿Aceptas a Nicholas? - Pregunta el cura algo estresado de mi poca concentración ahí.

- Sí - Conteste de una manera seca.

- A menos que alguien se oponga, los declaro ... marido y mujer - Mire hacia la puerta y no había movimiento alguno, trague mi saliva y
mire nuevamente a Nicholas.

Paso un mes desde que di ese famoso SÍ, nada había cambiado , Luciana estaba feliz con Matias, y Micaela tenia una hermosa familia con
Romina y Hernan. Y ahí estaba yo , eran las 14.20 y estaba estirando mi cama y ordenando un par de cajones, entre tanto desorden vi
aquella foto que tenía con aquel rubio que me volvía loca. Me senté en la cama y estuve con esa foto unos 20 minutos sin sacar de vista
esos ojos verdosos. Fui interrumpida por el timbre, até mi pelo con un gancho, sequé mis lágrimas y bajé a abrir.

- Tía Wendy - Gritó la pequeña Romi al verme.

- Hermosa - Dije tomándola en mis brazos.

- Vinimos de visita, tengo varias cosas que decirte - Dijo Micaela, algo cansada de tanto trabajo yendo para la cocina. - ¿Esta Nicholas?

- No - Dije algo extrañada - ¿Paso algo?

- Tía bájame- Pataleo la pequeña, que al bajarla se fue corriendo hacia arriba.

- Sí - Sonrío con una taza en sus manos.

-¿Y...? - Dude- Contame - Exclame sentándome en las sillas finas de madera.


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eres mi enfermedad y mi cura, mi locura y mi cordura.
Por siempre te amaré, para toda la vida te querré, así nos separemos, así se acabe, entre mi corazón te tendré, un espacio especial que sólo tú podrás tener, por siempre y para siempre, nunca te olvidaré.