jueves, 23 de febrero de 2012

32.




- Apareció Dylan - Dijo sentándose a mi costado , con aquella taza llena de té.

-¿Enserio? - Dijo con toda la calma.

- Apareció buscándote.- Golpeo mi codo , demostrando alguna indirecta.

- ¿A mi? - Pregunté algo sorprendida.

- Si - Dijo algo exaltada. - ¡Romina! - Gritó buscando a la pequeña.

- Acá etoy mami, en la habitation - Grito con todas sus fuerzas- ¡Wendy!

- ¿Qué pasa? - conteste a su grito, subiendo las escaleras con Micaela.

- Esta foto- Dijo señalando con su pequeño dedo indice la foto que por error deje arriba de la cama.

- Romina - Dije algo frustrada - Te dije miles...

- Ya sé tía - Me interrumpió la pequeña - Pasa que to a ete señod lo vi en la boda - Dijo algo alegre. - Es Dylan.

- Emmm- Dudé - ¿Que decis Romina? - Dije sentándome en la cama.

- Digo la vedad - Trago su saliva- Después tamo a casa, y lo deconocí por la vez del parque y me pregunto por vos tía.

- Romina - Dije totalmente concentrada en la pequeña- ¿Cuándo pregunto él por mi?

- Hace - Dudo y estiro su mano mostrando dos de sus dedos- Dos días - Dijo para luego poner en su boca , sus pequeñas manos.

- ¿Y porque no me dijiste Romina? - Exclamó Micaela algo enojada.

- Y... - Dijo tapando su cara sonriente. - Me ibas a retar.

- Dios - Dijo la morocha tomando su cabeza por el dolor.

- Perdón mami. - Dijo la pequeña algo arrepentida.

- Veni Romina - Contestó Micaela algo sentimental.

- Dejame contar mamá - Dijo interrumpiendo aquel momento sentimental- Tamó y pegunto por vos , él se acodaba de mi, fue como si nunca...

- Se hubiera ido- Dije bajando la mirada y a la vez mi tono de voz, jugué con mis manos también... por la vergüenza.

- Ahí esta. - Dio un pequeño salto la pequeña - Lo habré conocido muy poquito pero fue algo especial - Dijo saltando sobre la cama.

- Salió a vos la niña - Dijo algo abrumada Micaela.

- Ojalá pudiera creerlo - Dije mirando atentamente a la pequeña.

- Bueno Romi, la visita termino - Dijo Micaela agarrando el abrigo de la pequeña.

- ¿Poque mami? - Dijo Romina haciendo puchero.

- Porque sí Romina, no me cuestiones, tu tía esta cansada , no esta bien.

- Las acompaño a la puerta- Bajamos las escaleras, me puse un pequeño abrigo y fuimos a la puerta. Justo llegaba Nicholas algo cansado y con muy poco humor. Saludo a la chicas y después ami, luego subió a la habitación sin decir ninguna palabra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

eres mi enfermedad y mi cura, mi locura y mi cordura.
Por siempre te amaré, para toda la vida te querré, así nos separemos, así se acabe, entre mi corazón te tendré, un espacio especial que sólo tú podrás tener, por siempre y para siempre, nunca te olvidaré.