
- ¿Que te pasa? - Preguntó Luciana asomada a mi puerta.
- Nada- Dije recostada en mi cama.
- Dale boluda y yo soy Rebecca Black. - Dijo entre risas.
- No me pasa nada - Dije con un tono de seriedad.
- Okey - Se acostó a mi lado - No me ire hasta que me digas.
- Apareció Dylan - Dije cerrando mis ojos.
- ¿QUE? - Grito saltando de la cama.
- Sí - Agarre mi cara.- Hoy a la mañana.
- ¿Cuando nos fuimos?
- Sí - Dije algo angustiada.
- ¿Y..? - Dudo - ¿Pasó algo?
- Sí , trate de pegarle y decirle que se vaya de mi vida , pero en el intento me desmaye y me dejo una nota. - Se la mostre al terminar de hablar.
- ¿Qué pensas hacer?
- No se – me tape la cara - ¿Cómo le voy a decir a todos que está acá? ¿Cómo lo encaro a Nicholas con esto? Lu vos sabes lo importante que es para Nicholas el tema de Dylan.
- A ver Wen cálmate un poco – se sentó a mi lado – es verdad que van a venir cosas complicadas, pero creo que le tenes que decir a Nicholas que el esta acá.
- ¡¿vos estás loca Luciana?! – me levante alterada - ¿me estás diciendo que tengo que decirle a Nicholas que el amor de mi vida esta acá?
- Vos sabes perfectamente que tenes que hacer si ocultas las cosas van a salir peor, es mejor que le hables con la verdad - Me levante - ya se que no queres escucharme Wen pero…
- Nada ya está, no se por que viniste a hablar conmigo ¡mejor hubiera sido que me quedara sola muerta de frío pero sin nadie que me reproche todo lo que hice este tiempo! – le grite – vos me lo decís porque tenes la vida perfecta Lu, tus viejos te aman, tu novio te ama, te va bien en la empresa, sos independiente, linda exitosa… claramente no sabes lo que es estar en mis zapatos,¿entendes eso? soy una fracasada - me deje caer en la cama nuevamente - mi vida es un desastre, y esa basura – dije con rabia apretando la mandíbula – viene a terminar de cagar mela.
Lu no dijo nada, solo estaba con la vista en el suelo. En el fondo ella quería ayudar, quería lo mejor para mi, pero sabía que para mi no era fácil todo lo que estaba pasando, seguramente en mis zapatos estaría igual o quizás peor, más desesperada por encontrar una solución a todos esos problemas, una salida, una luz de rescate. Se creo un silencio incomodo entre ambas. Me tape la cara y enseguida comencé a llorar. No podía permitirme ni quería permitirme seguir llorando. Me seque las lágrimas y cerré los ojos pensando en que tenía que ser fuerte.
- Gracias, perdón por gritarte Lu – la abrace y la chica que era mi hermana ya, me respondió el abrazo – te juro que no se que mierda hacer con mi vida.
- No te preocupes, entiendo que estás tensa, estás desesperada. Yo estoy con vos y ya está, te voy a apoyar en todo lo que necesites, porque quiero verte bien.
- No se que haría sin vos – dije con puchero comprador.
- Se que nada – rió la castaña haciendo que riera - ¿vemos una peli antes de dormir?
- Dale - Sonreí. Quede dormida entre la película que eligió Luciana, que era completamente aburrida. Era sábado ya , me había levantado y cambiado como de costumbre y me quede mirando a Nicholas dormir , como siempre tan lindo y admirable.
- Buenas buenas- Dijo estirándose en la cama.
- ¿Qué pasa se nos pego la almohada?
- Un poco, digámonos así, bueno si. - Dijo abrazando la almohada. - Que linda camisa tenes puesta princesa.
- Gracias- dije entre risas vergonzosas.
- ¿Te la queres sacar y acostarte conmigo? - Dijo sonriendo.
- Esta bien travieso - Dije trabando la puerta, acostándome a su lado , para entregarme a él. Le saque la musculosa que tenia puesta, y el me saco a mi la camisa, empezó a besar mi cuerpo , como si fuera el ultimo momento juntos, desabrocho mi bretel y yo saque sus pantalones, nos fuimos entregando , cada vez mas. Nos besamos una y otra vez, nos entregamos completamente y pasamos juntos toda la mañana. Al terminar, me puse una remera de él y baje a tomar un jugo.Entre a la cocina y vi a Matias terminando de tomar su café. Lo quede viendo y comencé a imaginar, como se pondría Matias si se enterara de la historia.
Quizás Lu ya le había contado con él de todo. Matias me quedó viendo extrañada, se estaba pasando mil y unas historias de por que lo estaba mirando fijo y de esa manera.
- Como la habrás pasado - Dijo Matias, el esposo de Luciana,sentado en la silla, completamente solo.
- Bien - Dije entre risas sirviéndome un vaso de jugo.- Dylan estuvo re bien.
- Dijiste Dyan - Dijo entusiasmado.
- No no - Me hacia la boluda- Dije Nicholas, N-I-C-H-O-L-A-S - Dije algo nerviosa.
- ¿pasa algo? Si me queres decir algo… con total de no tener problemas con Nicholas – enarque una ceja confundida.
- ¿Qué decís? – me senté en uno de los pisos de la cocina y me prepare un jugo.
- Yo se que te pasa algo – dijo el rapado sentándose al lado mio. Lo mire, y dude demasiado.
- ¿vos que harías si te enteras de la historia que tuve con Dylan y que el mismo volvió? – lo miré. Matias por unos segundos no corrió la vista de mi. Suspiró y se pasó una mano por la cara.
- Creo que le desfiguraría la cara, simplemente se la historia. Es un garca, una basura, me quitaría toda la bronca que tengo hacia él por lastimar a mi cuñada.– se hizo un silencio incómodo - ¿Por qué me decís esto?
- No sé, a veces me da curiosidad pensar que…que es lo que sienten ustedes.
- ¿y vos que sentís?
- Lo mismo que vos – dije medio sonriendo con lástima y mirando hacia el frente – siento que lo odio, muchísimo, pero… a la misma vez me acuerdo de lo distinto que era todo, lo hermoso que llegaron a ser las cosas en algún momento. No sé – dije confundida – es raro.
-Lo miraba atenta. Mati se dio cuenta de los ojos cristalinos mios y suspiró tocándome la mejilla – ya está Wen, no sigamos con esto, nos hace mal a los dos…
- Si tenes razón – me seque una de las lágrimas que logró caer por mi mejilla – no vale la pena que hablemos de él.
- Igual yo me doy cuenta de las cosas Wen, me doy cuenta lo que pasa con vos … - Lo mire sin entender.
- ¿a…que te referís? – dije desentendida.
- De lo que sentís. Yo se que sos muy feliz con Nicholas, todos lo sabemos. Lo adoras, pero no lo amas Wen – Baje la vista – y es porque tenes miedo a volver a amar, a volver a sufrir, a que te lastimen como lo hizo Dylan… pero vos tenes una familia con Nicholas, se quieren… Wen, tenes que aprender a ser feliz y sacarte de la cabeza el fantasma de Dylan.
- Ahora es más difícil que nunca – dije de golpe.
- ¿por qué? – Lo mire.
- No me hagas caso – sonreí poco – gracias por escucharme y por la charla, me hizo bien – Nos abrazamos y salí de la cocina. Mati se quedó pensativo con la conversación.
Subí al cuarto de Romi, que no había nadie y me senté en la cama. Saqué las llaves que había guardado en el bolsillo y en ese momento un papel calló al suelo. Estaba arrugado y las letras medias borradas por el agua de la lluvia, al estar mojados los pantalones la noche anterior. Me senté en la cama sin dejar de ver el papel, aquel papel que Dylan me había dejado con el número para que lo llamara por si quería hablar.Al verlo aquella vez todo mi mundo se movió como hace tanto tiempo no se movía, me había dado cuenta que todo este tiempo lo seguía amando como siempre, que sus ojos verdes seguían siendo mi droga, que su voz ronca y pasional me abría cada poro de mi piel, que su aroma encendía cada uno de mis sentidos. Me sentía una estúpida por estar pensando en él. Rompí el papel y nuevamente la angustia y el llanto al recordar la escena, volvieron a aparecer. Después de unos segundos cogí justo el pedazo de papel que tenía el número, no se habría roto. Estaba decidida, quería explicaciones, quería volver a verlo, quería saber el por qué, por qué me había dejado y había roto mis sueños aquel día de abril.
Comento acá porque no sé dónde más hacerlo. A pesar de ser tu amiga y leerla porque sé que te gusta que lo haga, la leo porque tu novela tiene sentimiento, los personajes... las situaciones. Y aparte, es tu sueño, escribir. Todo viene con un sentimiento de alegría y expectativa incluida, y me encanta participar en tu sueño, poner mi granito de arena para hacerlo mínimamente realidad. Te quiero lectora, y espero los capítulos.
ResponderEliminarMe encanta que lo leas, como que me apoyes en este increíble sueño. Gracias por participar , por alegrarme y por ser la amiga que sos. Sos muchísimo en mi vida mi amorrrr. TE AMO TANTO. Gracias por la paciencia.
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