
- Hola hermosa- Le dije mientras la abrazaba. - Perdón por no llegar al parto.
- No pasa nada - tocio - ¿Conseguiste el trabajo?
- No - dije agachando la cabeza como expresando vergüenza.
- ¿Como que no tontuela? - Dijo mientras golpeaba mi cabeza.
- No - Respondí rápidamente para que me dejara de golpear - Me llamo Nicholas para que venga.
- NICHOLAS ! - Grito con un tono muy enojado. - ERA SU OPORTUNIDAD DE CUMPLIR SU SUEÑO.
- Bueno - dijo avergonzado - Pensé que había terminado.
- No importa, conseguiré trabajo en cualquier otro lugar.
Esa tarde pasamos todo el día allí, jugando , tirando chistes, hasta que la enfermera nos aviso del horario de visitas. Con Nicholas nos despedimos y nos fuimos directo al auto.
- ¿Podemos hacer una parada antes de ir a casa? - Exclamó algo misterioso.
- Sí porque no - Respondí algo curiosa. Llegamos a un lugar completamente descampado pero lindo a la vez, tiro una manta sobre el pasto y nos acostamos sobre ella. - ¿Porque me trajiste aquí?
- Porque quiero pasar tiempo contigo - Dijo acariciando mi mejilla. - Sos hermosa.
- ¿Porque mientes? - dije entre unas pequeñas risas.
- Cállate, lo eres ! - Me beso una y otra vez. - Antes de seguir besándote, necesito hacerte una pregunta. - Asentí con la cabeza - ¿Sigues pensando en Dylan? , porque si es así no quiero ser otra opción.
- No lo eres- dije mirando esos ojos y esos labios que me volvían algo loca. - Él ya no es nada en mi vida. Tu si lo eres. - Lo bese sin duda alguna.
A la mañana siguiente me despertó el teléfono , parece que nadie quería atender, así que yo atendí sin miedo alguno.
- Hola - Dijo algo dormida.
- ¿ Esta Wendy ? - Respondió una voz media gruesa.
- Sí , con ella habla.
- Ah ! - Exclamo cortamente - Soy Gustavo Barguei, jefe de la editorial.
- A sí - Me senté rápidamente en mi cama.
- Bueno , usted se olvido el libro acá el día de ayer, pero con eso no hay problema , porque publicaremos su libro.
- Gracias- Sonreí pegando un salto enorme.
- De nada. La llamaremos en uno de estos días para arreglar todo mejor . Adiós- Corto el señor mayor.
Hace una semana, cumplí 22 años. Sí pasaron 5 años de que publique mi primer libro , vendí mas de 2000 ejemplares con tan solo 17 años. Es increíble pero llegue a donde mas me lo había propuesto. Luciana se caso , felizmente con un chico que había conocido hace ya mucho tiempo, tuvo su luna de miel como debe ser, sinceramente conoció el amor. Romina, tiene 5 años , cada vez que se lo preguntamos , muestra su mano la extiende y dice 5 como me enseñaron las tías. Nicholas, que decir de él, es el hombre que me hizo superar todo, lo amaba , lo amo es mejor decirlo así. Y de Dylan que decir , no se nada, solamente me acuerdo de su rostro por las noches pero es muy poco casual que aparezca en mis sueños. Hoy en día la casa esta repleta, una nena con un papá asombroso corriendo por toda la casa, Micaela que no puede mas con el trabajo y Luciana que se la vive pensando en la empresa que fundamos entre las tres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario