jueves, 3 de noviembre de 2011

12



- Tenes que sonreír , no sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.

- No se, esta todo realmente muy loco igual gracias chicas- nos abrazo tierna mente hasta que escuchamos el ruido de la puerta.

Paso una semana del hecho de Luciana y Dylan, esa semana la verdad fue bastante dura, cuando Luciana estaba mal, lo único que hacíamos era estar con ella, la abrazábamos y salíamos, y no importaba si estaba Dylan o Rene, salíamos igual, porque nadie iba arruinar lo que había ahí , la química, la amistad, la hermandad, nadie lo podía arruinar.
Sonó mi celular, el tema de siempre Someone Like You, me levante, recogí mi cabello , y me vestí para salir adelante una vez más.

- ¿Wen? - entro el rubio con una rosa entre las manos.

- ¿Dylan?

- ¿Podemos hablar? - dijo sudando.

- Sí claro.- dude.- vamos afuera.

- Nosotras nos preparamos. - salimos a caminar para el muelle.

- Te quería pedir perdón, por lo de Natalie. - Exclamo con voz de preocupado.

- Pero...

- Pero nada, yo no la amo! Yo te amo a ti , mas que nada en el mundo.

- ¿Y si es verdad? ¿Si otra vez me estas mintiendo?

- Confía en mi - paso sus manos a mi cintura.

- Es que no puedo confiar en ti, otra vez mientes y lo sé . - Note que unas gotas caían sobre mis mejillas.

- Confía en mi - Seco mis lagrimas con sus manos. - Solamente confía en mi.

- No se Dylan, yo ya sufrí bastante para volver a caer - Con mi dedo indice corrí el pelo que tapaba sus ojos verdosos.

Un silencio incomodo quedo entre los dos, creo que ya nuestros ojos hablaban por los dos, pero sin duda alguna mis ganas de besarle eran infinitas, pero no podía enfrentarme a lo que era tan duro después de todo. Sentí como luego de eso, me agarraron y me llevaron a un auto negro. Mientras el chico de ojos verdosos quedo tirado en el muelle. Pude ver por la ventanilla como el rubio estaba tirado llorando. No entendía por que pasaba justo en este momento.

-¿Que hago aquí? - Le pregunte cortes mente a la señora que estaba a mi izquierda.

- Te llevamos a tu nueva vida, soy Loretta Saimons , de Servicios Infantiles.

- ¿Perdón?

- Tus padres, dejaron en el testamento que estabas a nuestra disposición hasta los 18.

- Pero estaba en un campamento.

- Bueno nosotros te llevamos a tu nueva casa - sonrió.

- ¿Y mi hermano? - dije tomando mis piernas.

- Ira a otra casa. - Exclamo mientras me separo de mis piernas.

- Bueno - me recosté en la ventana y me dormí.Me desperté mire mi reloj y eran las 18.50 , ya estaba el auto parado . Donde allí afuera una familia me esperaba . Me refregué los ojos y baje.

1 comentario:

  1. Yo esperaba el beso y no ocurrió. Incluso nunca pensé que wendy tendría que pasar por esto HORRIBLE, yo quería que se quede con Dylan.
    Si tenés el don de hacerme pasar por un millón de emociones mientras leo esto, es porque podés ser escritora amor.

    ResponderEliminar

eres mi enfermedad y mi cura, mi locura y mi cordura.
Por siempre te amaré, para toda la vida te querré, así nos separemos, así se acabe, entre mi corazón te tendré, un espacio especial que sólo tú podrás tener, por siempre y para siempre, nunca te olvidaré.