viernes, 11 de noviembre de 2011

26



- No se , Romina dice a verlo visto en el parque. - dude- Pero no puede ser.

- ¿Porque?

- Porque no , el se fue a Europa, para olvidarme seguro.

- ¿Y si volvió para amarte? - Respondió Micaela entrando con Romina en sus brazos.

- No chicas. Dylan es mi pasado, y aunque a veces piense en él, no hace el echo de que vuelva. - Suspire tomando mi cara con mis manos que temblaban.

- Tia - Salto la pequeña - Cuando to vi a Dylan, supe que era para vos. Lo vi en sus ojos. - Exclamo mientras yo la miraba con una cara de orgullo.

- Gracias pequeña - Sonreí. - ¿ Me pueden dejar un rato sola ? - Al rato ya no había nadie allí , solamente yo y mi problemática consciencia. El hecho de que Dylan se presentara me asustaba cada vez más. Cayo la noche , me llamaron dos o tres veces para comer pero no baje , el simple hecho de pensar en él me hacia temblar.

- Mi amor , ¿estas bien? - Dijo Nicholas recostándose al lado mio.

- Sí sí. - dude- solo son mareos.

- Cualquier cosa me decís ¿si?

- Sí - Asentí.

- Tengo ganas che.

- Ahí Nick, hoy no - Reclamé.

- Esta bien - Dijo con un tono medio ofendido.

- No te enojes mi amor - Dije con un tono dormilón. A los cinco minutos puedo decir que palme. A la mañana siguiente mis ganas de levantarme eran nulas.

- ¿ Venís a trabajar? - Pregunto Mica asomándose a la habitación.

- Me tomo el día reina, ¿puedo? - Respondí desde mi cama aun.

- Claro , yo llevo a Romi al jardín - Dijo con un tono alentador - Mira que te quedas sola ojo. - Dijo entre risas.

- Esta bien. - AL ver que la casa quedo sola, baje a prepararme un café pero al bajar note que Nicholas seguía ahí. - Gordo pensé que ibas a trabajar - Dije sirviéndome una taza.

- Me tome el día - Dijo con una tostada en su boca.

- Esta bien - Me senté en sus piernas y bese su cuello.

- Necesito decirte algo. - Dijo con una cara preocupante, como si estuviera nervioso.

- Decime, no me asustes. - Dije parándome a su par.

- Bueno - Se arrodillo adelante de mi y saco una cajita con un anillo adentro - ¿Te queres casar conmigo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

eres mi enfermedad y mi cura, mi locura y mi cordura.
Por siempre te amaré, para toda la vida te querré, así nos separemos, así se acabe, entre mi corazón te tendré, un espacio especial que sólo tú podrás tener, por siempre y para siempre, nunca te olvidaré.