miércoles, 2 de noviembre de 2011

8



- A la cabaña de mi hermano tengo que hablar con él.

Agarre las llaves de la cabaña y agarre mi celular. Toque aquella puerta, y me atendió un sujeto muy agradable al cual llamaban Harry.

- Hola- dijo mirándome de arriba abajo con una sonrisa.

- ¡Hola! ¿Esta Hernan?

- Sí. HEEEERNAN - grito.- ¿Quién sos?

- La hermana- sonreí.

- TU HERMANA ESTA ACÁ.- grito nuevamente.

- Ahí voy - dijo poniéndose una remera.- ¿Qué pasa deforme?- dijo cerrando la puerta de su cabaña.

- ¿Podemos hablar?

- Si ¡claro!, ¿Qué paso?

- Estoy totalmente lastimada.

- ¿Dylan fue no?

- ¿Como lo sabes?- dije sentándome en la orilla del rió.

- Yo se todo - dijo entre risas sentándose a mi lado- me contó.

- ¿Y?

- Y nada, el te ama- sonrió- No quiere perderte , pero lo hizo me parece.

- Y al irse con esa Natali.

- ¡Ahh! Eso no me contó el gil. Ya lo voy agarrar.

- ¡No Hernan! Déjalo así.

- Sos hermosa hermana, no voy a dejar que te lastimen.- me abrazo.

- Perdonen que interrumpe su hermoso momento, pero se te callo esto linda- apareció Harry dándome una pulsera.

- Emmm...- me pare- Gracias- sonreí.

- ¿Y como te llamas?

- Wendy.- sonreí.

- Yo Harry, supongo que ya lo sabias.

- Emmm- reí- sí.

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eres mi enfermedad y mi cura, mi locura y mi cordura.
Por siempre te amaré, para toda la vida te querré, así nos separemos, así se acabe, entre mi corazón te tendré, un espacio especial que sólo tú podrás tener, por siempre y para siempre, nunca te olvidaré.